QUE JODIDOS SOMOS!
Por Pedro Ixim
En Santa Ana Huista hay de todo, como lo hay en todas partes. Pero aquí estamos más fregados. Hoy voy a hablar de las viudas, producto del conflicto armado en nuestra Guatemarimba. Desde hace mucho tiempo les ofrecieron el mentado resarcimiento y nada. Y hay tantos mañosos que les piden pisto a las pobres viudas a cambio de que el Gobierno les cumpla en cuanto antes, y al final, siguen fregadas las pobres. Y así, son engañadas por gente chueca. Pobres esas mujeres que viven ilusionadas y malditos los que amasan fortunas a base del dolor ajeno.
¡PATOJOS FREGADOS!
Por Juan Huista No hay santo día que uno descanse. El ruido que hacen los patojos fregados cuando manejan como locos sus motos, lo joden a uno. Cómo no se ponen a pensar que cuando van manejando rápido pueden matar a algún ancianito o a algún güirito. Deberían pensar bien y no manejar tan rápido en las calles, como si éstas fueran cualquier lugar. Patojos fregados, ojalá los tatas los chicoteen. Y es que no hay necesidá que pase una desgracia para entender. No hay necesidá muchá.
PUBLICADO EN LA REVISTA “MI NUMEN”, NOVIEMBRE 2008 Santa Ana Huista, Huehuetenango.
Tags: BREVE ARTICULO